DERRAMADA FICCIÓN DENTRO DE UNA CUTRE REALIDAD
¿Dónde empiezan los malabares y acaba la costumbre? ¿Dónde arranca la orfebrería y se terminan los cimientos? Solo somos gusanos buscando más y más, y ya no hay, ya se acabó. Donde la realidad se desenmascara en una repetición constante del mismo acto, donde la risa precede a la guillotina y los silencios a la carcajada del destino.
Solo somos actores viejos, cansados y con demasiados ridículos a nuestras espaldas. Ahora nos enseñan como realizar un nueva obra, una nueva interpretación, una, con hilos en nuestras muñecas y trapo en nuestras gargantas. Ya se hacer de esclavo, pero se me da mejor ser villano. Cárceles de maderas nobles y esposas de terciopelo, sodomía con Britney Spears de fondo tirando pompitas de jabón. Enseña las fauces al menos, quiero ver bien el filo de la navaja.
Os contaré un secreto, no somos nosotros los que escogemos la canción, el libro, el cuadro, la pintura, la captura de esa bocanada eterna atemporal. No se como, no me preguntéis por que, lo se, son ellos los que nos atrapan a nosotros, nos agarran fuerte del cuello, hasta que notamos comprimirse los tendones en sus garras. Solo somos críos indefensas ante los auténticos dioses. los que insuflan vida, los que crean, moldean y destruyen. Estamos a su merced, disfrutando del dolor, tan excitados que la vida que podríamos corrernos solo con que esa obra nos mire y susurre nuestro nombre dando sentido a nuestra existencia.
Por eso me encabrona tanto quien no puede sentir eso, pero a la vez, me da ternura y pena. Ven, muéstrate ante ellos. Si ellos no quieren nunca ni siquiera te rozaran. Tu los miras, como un ser prehistórico sonriendo, atontado, sin saber ni siquiera las palabras que manan del ser que tienes en frente. Pero eres feliz gruñendo, ¡Come pienso perro!
Y yo, como si de Salieri se tratase me escondo en la sombra a llorar, por que por una puta vez en la vida tengo algo dentro más allá del vacío. Y me doy cuenta que eso no me lo provoca alguien terrenal, si no algo eterno, y se suspira, y se acepta, y se muere en cada latido, y se calla, y se reza, y se bebe en cada nota, palabra, golpe, giro, escala. Y por eso muero, y por eso, vivo.
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